DESESTIMAN SU RECLAMACION DE 100 EUROS Y LES CONDENAN A ABONAR UNA SUMA 10 VECES SUPERIOR EN CONCEPTO DE COSTAS

Un Juzgado de Gijón desestima la demanda formulada frente a nuestro cliente por el presunto impago de una factura por servicios de telefonía, estimando la oposición planteada. La presunta deuda no sólo había prescrito, sino que no se aportaba el contrato firmado por nuestro cliente, que aseguraba no haber sido nunca titular de esa línea de teléfono.

El plazo de prescripción para este tipo de acciones es el previsto en el artículo 1966.3 del Código Civil, es decir, 5 años, plazo que había transcurrido con creces, no pudiendo probar la compañía demandante acto interruptivo de la prescripción, motivo que, unido a la falta de acreditación de la titularidad, conllevó la desestimación de la demanda con imposición de costas.

Aunque por la cuantía de lo reclamado no era necesaria la asistencia de abogado y procurador, el juzgado condena a la compañía demandante a abonar las costas, entre ellas, los honorarios del letrado, sin limitación, dado que entiende que la reclamación fue temeraria, habida cuenta de la falta de fundamentación de la misma. Lo que supuso no sólo que la compañía no cobró la cantidad reclamada, sino que abonó al demandado una suma diez veces superior a la misma en concepto de costas.

Ante este tipo de reclamaciones muchas personas optan por no oponerse, sobre todo cuando se reclaman cantidades pequeñas, abonando la presunta deuda o incluso no contestando al requerimiento, lo que no es aconsejable, pues este es uno más de los casos que así lo confirma, siendo una condena que podríamos calificar de «ejemplarizante».

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